Convierte la hoja para compartir de tu teléfono en un segundo cerebro: captura todo sin desorden
Imagina tener un espacio donde puedas capturar pensamientos, ideas, enlaces e inspiración sin ahogarte en un mar de notas. La hoja para compartir de tu teléfono puede ser ese espacio. No solo sirve para compartir; puede convertirse en tu segundo cerebro si la configuras correctamente. ¿La buena noticia? No necesitas añadir más desorden a tu vida, solo optimizar la forma en que utilizas lo que ya tienes a tu alcance.
Comprender la hoja para compartir
La hoja para compartir es esa ingeniosa función de tu teléfono que aparece cada vez que quieres enviar algo, como un enlace o una imagen, a una aplicación.
Dependiendo de tu dispositivo, puede llamarse «Compartir» o «Menú Compartir». Esta funcionalidad no es solo para redes sociales o mensajería; es una herramienta increíblemente poderosa para organizar tus pensamientos e información.

¿Por qué usar tu hoja para compartir como un segundo cerebro?
La cuestión es la siguiente: nuestro cerebro es muy bueno procesando información, pero no tan bueno recordándolo todo. Al utilizar la hoja para compartir, puedes descargar parte de esa carga cognitiva en tus dispositivos. Por ejemplo, imagina que encuentras un artículo interesante mientras te desplazas por las redes sociales. En lugar de intentar recordarlo más tarde (lo que a menudo conduce a la frustración), solo tienes que pulsar «Compartir» y guardarlo directamente en una aplicación diseñada para capturar ideas.
Aplicaciones como Notion, Evernote y Google Keep se integran a la perfección con las hojas para compartir, lo que facilita la captura de cualquier contenido sin saturar la pantalla de inicio con aplicaciones adicionales. Permiten organizar mediante etiquetas o cuadernos, lo que garantiza que todo tenga su lugar.
Configuración de la hoja para compartir
Ahora que comprendemos su potencial, hablemos de cómo configurarla de manera eficaz.


Las herramientas que utilizo
Lo primero es lo primero: identifica las aplicaciones que usarás con más frecuencia para capturar información. En mi caso, he descubierto que Notion y Pocket cubren todas las necesidades: una para la gestión de proyectos y otra específicamente para leer materiales.
- Notion: una herramienta versátil con la que creo bases de datos para diferentes proyectos. Cuando encuentro algo relevante, simplemente lo comparto directamente en mi espacio de trabajo designado.
- Pocket: Perfecta para guardar artículos y entradas de blog que me llaman la atención, pero que no tengo tiempo de leer inmediatamente.
Para personalizar tu hoja para compartir, ve a la configuración (varía entre iOS y Android) y reorganiza las aplicaciones según la frecuencia de uso. Las aplicaciones que menos uses deben ir al final de la lista, mientras que las que usas con frecuencia deben estar en primer plano.
Un error común al recopilar información es acabar con una cantidad abrumadora de material, pero sin una forma clara de clasificarlo todo más tarde. Para evitar que esto suceda, establece categorías de antemano: piensa en qué tipo de información capturarás con más frecuencia.
- Crea carpetas en Notion o cuadernos en Evernote basados en temas, como «Inspiración», «Ideas» o «Investigación».
- Si guardas artículos en Pocket, etiquétalos adecuadamente al guardarlos para que sea más fácil recuperarlos más adelante.
Este tipo de organización proactiva te ahorrará tiempo más adelante, cuando revises los elementos capturados para recordar por qué eran importantes en primer lugar.
Evitar el desorden al capturar información
El truco aquí es la calidad por encima de la cantidad.
Cómo lo hago yo
Es fácil dejarse llevar por guardar todo lo que parece remotamente interesante; sin embargo, ser selectivo es la clave. Pregúntate si cada dato añade un valor real antes de pulsar «compartir». Si algo no sirve para nada o no inspira ninguna acción en unos días, ¡déjalo pasar!
Consejos para la gestión del tiempo
Quizás te preguntes cuánto tiempo lleva todo este proceso al principio en comparación con el tiempo que se ahorra más adelante, cuando la búsqueda entre las capturas antiguas se vuelve eficiente en lugar de caótica. Dedicar inicialmente entre 15 y 30 minutos cada semana a organizar las capturas puede mejorar enormemente la productividad general, ya que se crean vías claras hacia el conocimiento almacenado en lugar de tener que buscar sin cesar entre el caos de los archivos sin clasificar.